Inconscientes del impacto que tiene en nuestro desempeño y en el crecimiento de nuestro negocio la falta de un CONTEXTO DE ABUNDANCIA, tan indispensable para crear nuestras metas personales y las de nuestra empresa en completa libertad, nos referirnos a la abundancia como algo utópico, inalcanzable y lejana a la realidad, por lo que nos concentramos en lidiar con la ESCASEZ que es, según nosotros, real e incuestionable.

La mayoría de las personas se familiarizan con el término ESCASEZ y, de hecho, atribuye la falta de resultados a la imposibilidad de salir de ella, generalmente atribuyéndola a personas y/o factores externos.  Un síntoma inequívoco es ciertamente la ansiedad y la desesperación que nos embarga ante la escasez de resultados. Como dueño de negocio, esta percepción es más aguda por la presión que se genera al interior de la empresa. ¿te es familiar esto? En este escenario, no juegas el rol de dueño de negocio, sino algo más parecido al rol de víctima de las circunstancias. Así no hay resultados efectivos.

Detengámonos un momento para reflexionar en esto. En términos prácticos, la peor escasez que una persona puede experimentar, es la falta de alimentos y es así la persona está únicamente enfocada a conseguir alimentos. Cuando logra superar esta amenaza, la escasez principal cambia a la falta de dinero; una vez que se tiene dinero, entonces la escasez estriba en la falta de tiempo para atender otros asuntos.  ¿puedes verte en esta situación?

Dentro de un contexto de escasez, aparentemente el uso del tiempo es muy efectivo, ya que estamos muy concentrados en resolver el problema, sin embargo, no es cierto del todo.  Esta carrera por resolverlo lo más rápido posible, solamente te garantiza salir de ese problema para entrar a otro, ya que, de manera natural, dejamos de ver el resto de las variables del negocio, lo que causa más ansiedad, desesperación y menores resultados.

Como dueño de un negocio, eres responsable 100% de los resultados de tu empresa (te guste o no) para lo cual, -a menos que exista una emergencia tan grande que impida la operación de toda tu empresa-, es tu deber encontrar la posibilidad de enfrentar un problema desde la tranquilidad, claridad y confianza que da un contexto de abundancia.

En efecto, en un contexto de abundancia está disponible planear, consultar, escuchar y ser escuchado por tu equipo, observar con agudeza los indicadores clave del desempeño de tu empresa, detectar oportunidades y riesgos, reconocer las fortalezas y las debilidades de tu negocio frente a las circunstancias que enfrenta y firmeza para la toma de decisiones efectivas. En este contexto, tu rol es de emprendedor: un líder que inspira a su equipo de trabajo, a clientes y a sus proveedores, en un clima de oportunidades con una sana y recíproca rendición de cuentas. ¡Diversión aparece! 

mentalidad positiva

En suma, eres capaz de generar abundancia a tu alrededor al constituirte en 100% responsable de CAUSAR los resultados en tu negocio.

Ahora bien, el principal ingrediente para crear un contexto de abundancia es tu mentalidad como dueño de negocio, como alguien que tiene la capacidad de generar abundancia.  Para impulsarte y mantenerte en este espacio, un coach es una excelente alternativa.

Como cualquier entrenador de un deportista de alto rendimiento, un coach de negocios asesora al dueño de la empresa para que defina metas personales y de negocio, específicas, alcanzables, medibles, relevantes y con fechas clave en un plan para alcanzarlas (SMART); de esta manera entonces se pueden tomar acciones efectivas y poner en práctica actividades que le den mayor fortaleza, incrementar habilidades, objetividad, enfoque y retroalimentación continua para crecer de manera continua.

Recordemos cuando tomaste la determinación de iniciar un negocio:

Era un reto muy grande, pero te sentiste capaz de enfrentarlo

Fuiste disciplinado y perseverante

Estabas comprometido a hacer lo que era necesario para lograr tu meta

Eras inspiración para las personas a tu alrededor

Tenías confianza en ti mismo.

¡Todos los días aprendías algo para tu negocio!

Estabas dispuesto a aprender lo que fuera necesario para crecer

Los contratiempos fueron una oportunidad de adquirir experiencia

Estabas enfocado, atento y nada impidió que iniciaras tu negocio

¿Crees que ahora es diferente?

Te tengo una excelente noticia:  tú sigues siendo un emprendedor, solo que ahora tienes mayor experiencia y más recursos.  Por ello, ahora más que nunca tu compromiso para hacer crecer tu negocio requiere que tomes acciones distintas a las que te llevaron a abrir tu negocio, a partir de un contexto de abundancia:

  • Los contratiempos son una oportunidad para crecer
  • Define tus metas personales y las de tu empresa, revísalas periódicamente
  • Aplica el concepto de metas SMART
  • Crea semanalmente un tiempo suficiente para desarrollar tus habilidades gerenciales. (Aprender continuamente es tu primera obligación como dueño)
  • Si vas por alto rendimiento, requieres crear equipo y trabajo en equipo
  • Desarrolla tu liderazgo efectivo con un coach de negocios.

dueño

La escasez es la falta temporal de un recurso. Abundancia es la capacidad que tienes para causar un resultado.

 

Recuerda, un negocio debe ser rentable y, desde luego, tienes que divertirte con él, no sufrirlo.  ¿qué eliges? Tu eres el dueño.