¿Sabes por qué debes de tener metas definidas?

Como bien sabes, es muy importante definir tus metas, ya que éstas te ayudan a trazar un mapa mental, en el cual buscas objetivos para llegar a un punto en específico, y tenerlas escritas te ayuda a definir esas metas para que las puedas lograr.

A continuación, te diré como definir tus metas, y así puedas lograr todo lo que te propongas mediante objetivos.

 

Lo primero que debes de saber es qué es una meta (definición general de metas):

Las metas pueden definirse como pequeños objetivos que el individuo se plantea para llegar a un objetivo final por lo que, aunque estos dos términos, objetivos y metas, sean utilizados como expresiones similares, tienen una diferencia fundamental y es que las metas se encuentran planteadas con un final, mientras que los objetivos son propósitos que se ambicionan alcanzar.

Se han hecho muchos estudios e investigaciones que demuestran una relación directa entre la definición de metas y la ejecución de tareas. Resumiendo, definir metas hace que dirijamos nuestras acciones y esfuerzos hacia lo que queremos conseguir, ayudan a que nuestro cerebro desarrolle estrategias para alcanzarlas, y nos empujan a ser constantes y persistentes.

Ya que sabes qué es una meta, ahora vamos a hablar de la importancia de las metas.

 

La importancia de las metas

 

Las metas son fundamentales para el desarrollo de toda persona y para otros aspectos de la vida también.

En el ámbito empresarial, toda organización requiere dentro de su planificación estratégica la proyección de metas que se encuentren orientadas al logro de un objetivo. Por ejemplo, si una empresa tiene como objetivo estar dentro de las mejores 5 empresas productivas, debe primero plantearse como meta el incremento en su productividad mensual, además de otros aspectos que le ayuden a obtener lo que desea.

En el plano personal, las metas vienen siendo el impulso que todo individuo necesita para poder enfrentar los retos y contrariedades con el fin de obtener ese objetivo general. Cuando un joven desea ser un profesional, primero debe plantearse metas, es decir primero tiene que cumplir con los estudios básicos, luego irse a la universidad, pasar cada una de las materias y finalmente lograr su objetivo que es ser un profesional.

Ya sabes por qué son importante las metas, y lo más seguro es que este punto ya quieras comenzar a escribir metas. Para comenzar a definir tus metas, debes de aprender a definir las metas y saber hacia dónde orientarlas.

 

¿Cómo debes definir tus metas?

 

Una meta puede considerarse también un sueño con una fecha límite. Las metas más interesantes son aquellas en las que coinciden nuestros deseos y nuestras capacidades. Hemos de tratar de centrarnos en aquello que nos apasiona y en lo que somos buenos, dejando a un lado cualquier posible obstáculo de tiempo, dinero u obligaciones. Un deseo no escrito seguirá siendo un sueño. Hay que escribirlo para convertirlo en un objetivo.

  • Define metas que supongan un reto. Metas que te obliguen a salir de tu zona de confort. Los objetivos difíciles, al contrario de lo que pueda parecer, generan más concentración y tienen más posibilidades de lograrse. Eso sí, deben ser alcanzables.
  • Define metas muy concretas. Cuanto más específicas sean, más fácil será para tu cerebro desarrollar una estrategia para alcanzarlas. Deben tener una fecha límite y se deben poder medir de alguna manera. ¿Cómo sabrás que lo has conseguido?
  • Comparte tus metas con otras personas. Es difícil conseguir algo uno sólo. Establece (si no las tienes ya) relaciones con personas que puedan apoyarte y ayudarte. A veces aparecen oportunidades simplemente por el hecho de decir lo que quieres.
  • Y, por último, ¡no te rindas!. Transformar un sueño en realidad requiere determinación, mucho trabajo y disciplina.

Define metas que supongan un reto, que te obliguen a salir de tu zona de confort. Los objetivos difíciles, al contrario de lo que pueda parecer, generan más concentración y tienen más posibilidades de lograrse. Eso sí, deben ser realistas y estar al alcance de tus capacidades. Deben ser posibles.

Ya que sabes que son las metas, su importancia y cómo las puedes definir es momento de hablar de las diferentes metas que puedes alcanzar y hacia qué lado van orientadas estas metas.

 

Metas Smart

El acrónimo es fácil de recordar, pero la estructuración S.M.A.R.T es un proceso desafiante, que cuenta con los siguientes criterios:

S – Específico: Tus objetivos deben ser lo más específicos y detallados que puedas. Tu cerebro debe entender, sin ningún tipo de ambigüedad, qué es lo que quieres conseguir y tratar de evitar objetivos pocos específicos.

M – Medible: ¿Qué métricas vas a utilizar para determinar si se cumple con la meta? Esto la hace más tangible, ya que proporciona una manera de medir el progreso.

A – Alcanzable: Los objetivos tienen que ajustarse a la realidad del contexto, de forma que sean retadores, pero sin expectativas poco realistas. Si deseas alcanzar un objetivo, debes asumir la situación actual, conociendo el talento y las limitaciones existentes.

R – Relevante: El objetivo debe ser relevante al programa o proyecto deseado y dentro de la capacidad de los recursos asignados. Estos objetivos deben de ser relevantes no solo emocionalmente, si no que deben ser relevantes porque nos acercan a nuestro objetivo final.

T – Tiempo límite: El objetivo debe tener límites de tiempo, ya que todo lo que no tenga un plazo establecido, no tendrá un seguimiento ni orden efectivo. Si no tiene fecha, no sucederá.

 

Metas personales y el proyecto de vida

 

Es fundamental que TODAS nuestras metas personales se encuentren alineadas con nuestro propósito y misión personal. En caso contrario, no tendremos la motivación para comenzar a ponernos en movimiento o en los momentos más difíciles flaquearemos.

Si no sabemos hacia dónde queremos dirigir nuestra vida, cualquier cosa que hagamos carece de un sentido real. El tener claridad en esto, nos dará el foco necesario para avanzar de manera muchísimo más rápida y con significado.

Ahora ya casi estás listo para poder definir tus metas solo faltaría ponerles fecha a estas metas y definir a que plazo las pondrías, por lo que es importante clasificarlas.

 

Las metas pueden clasificarse en:

 

Metas a corto plazo: son aquellas que por lo general tardan menos de un año en materializarse. Ej. Caminar todas las mañanas, ser más puntual en mi trabajo, ser un poco más ordenado, etc.

Metas a mediano plazo: este tipo de metas tardan más de un año y menos de 5 en concretarse. Aquí la planificación es fundamental, ya que estas metas se dividen en diversas a corto plazo. Ej.: viajar a un lugar, tocar algún instrumento musical, etc.

Metas a largo plazo: esta clase de metas requieren de un tiempo largo (más de 5 años) para concretarse. En ocasiones estas metas terminan transformándose en visiones, por lo que necesitan ser específicas y con objetivos bien planteados. Ej.: tener su propia empresa, comprar un auto, graduarse en determinada carrera, etc.

Te recomiendo que primero definas una meta personal de mediano plazo, por ejemplo, a 5 años: ¿quién quiero llegar a ser? ¿Qué quiero hacer? O bien, ¿qué quiero tener?

Entonces define las metas de tu negocio o las metas profesionales que te impulsarán a alcanzar tu meta personal.

 

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