La planeación estratégica es el proceso mediante el cual una organización define su visión a largo plazo y las estrategias para alcanzarla a partir del análisis de sus fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Supone la participación activa de los actores organizacionales, para que se convierta en un estilo de gestión que haga de la organización un ente proactivo y anticipatorio.

PROCESO DE LA PLANEACIÓN ESTRATÉGICA

En términos generales, la Planeación Estratégica se implanta en al menos ocho pasos; de éstos, los primeros seis describen la planificación misma, su implantación, y los últimos dos señalan la evaluación del proceso.
PASO UNO: Identificación de la misión actual de la organización, sus objetivos y estrategias
¿Cuál es la razón de ser del negocio? La respuesta pertinente obliga a los ejecutivos y administradores de la empresa a definir con precisión el ámbito de sus productos o servicios así como los beneficios esperados por sus clientes actuales y potenciales.

PASO DOS: El análisis del entorno externo.
Respecto del comportamiento de las variables del entorno (política, sociedad, economía, legislación, tecnología, cultura, competidores, mercado, etc.)

PASO TRES: Identificación de oportunidades y amenazas.
Aquellas zonas del entorno que pueden llegar a representar “ventanas de oportunidad”, es decir, espacios dentro de los cuales la empresa puede asignar recursos rentablemente. Sin embargo, al mismo tiempo es preciso que los administradores tengan la mentalidad abierta para identificar las amenazas, pues tanto unas como otras deben verse oportunamente a fin de que la empresa esté en condiciones de tomar decisiones de modo oportuno.

PASO CUATRO: Análisis de los recursos de la organización.
Entendemos por recursos todos los potenciales que la empresa posee, y éstos se refieren tanto a los materiales (económicos, financieros y tecnológicos) como a los humanos (habilidades, destrezas, motivación, liderazgo, capacitación y cultura, entre otros).
¿Qué habilidades tienen los ejecutivos de la compañía
¿Qué destrezas tienen los empleados?
¿Contamos con la tecnología necesaria?
¿Poseemos el capital de trabajo y el capital financiero necesario y suficiente?

PASO CINCO: Identificación de las fortalezas y debilidades.
Una fortaleza es cualquier actividad que la empresa realiza bien, es decir, eficaz y eficientemente; por otro lado, también es fortaleza cualquier recurso de que dispone en modo preferente a sus competidores. En contrasentido, las debilidades son actividades en las que la empresa no es ni eficaz ni eficiente, o bien recursos que necesita pero que no posee.

PASO SEIS: Revalorización de la visión y objetivos de la organización.
El análisis cruzado de las fortalezas y debilidades en relación a las oportunidades y amenazas se ha denominado en la literatura administrativa como “Análisis FODA”.
Un análisis de este tipo le permite a los administradores de la empresa una posibilidad real de evaluar lo que efectivamente pueden hacer.
La definición de lo que es una visión es simple: Descripción detallada de lo que los líderes desean que sea la empresa, en un periodo de tiempo especifico. La visión nos ayuda a definir a qué nos vamos a dedicar y cuáles son las prioridades. Se focaliza en lo que usted quiere convertirse, no necesariamente en lo que usted es ahora. Se debe detallar quién quiere la empresa ser para…los clientes, los proveedores, los propietarios y los empleados.

PASO SIETE: Formulación de estrategias.
Lo esencial es que la empresa pueda capitalizar sus fortalezas y sus oportunidades de una mejor que sus más cercanos competidores pues de esta manera logrará obtener una ventaja competitiva. De modo que el referente más crítico para elegir la mejor estrategia es precisamente la competitividad.

PASO OCHO: Planeación de tácticas e Implementación de la estrategia.
Es indispensable no solo definir la estrategia primaria, esto es, la estrategia básica o principal de la empresa, sino que deberán también precisar las tácticas y acciones que harán posible su logro.

PASO NUEVE: Evaluación de resultados.
Medir, comparar y evaluar los resultados obtenidos implica necesariamente la existencia de parámetros de referencia e indicadores con los cuales tasar, apreciar y juzgar lo obtenido. De esta manera, preguntas tales como ¿Qué tan efectivas han sido nuestras estrategias? ¿Qué ajustes son necesarios?

¿Qué acciones tomarás en tu negocio y en tu vida, en este sentido?