Cada vez falta menos para que se supere la etapa de “quédate en casa” y los negocios poco a poco puedan ir regresando a lo que se ha llamado la “nueva normalidad”. Sin duda habrá que hacer modificaciones en los modelos de negocio y en la manera en que se va a continuar con la operación de la mayoría de las empresas.

Los Dueños de Negocio deben seguir pendientes del entorno para tomar las decisiones correctas para sus empresas. La primer gran decisión que debe tomarse es mantener una actitud positiva en todo momento. Adicionalmente hay que tomar en cuenta las siguientes tres recomendaciones:

  1. Aprovechar al máximo la tecnología
  2. Sistematizar las operaciones del negocio
  3. Planear los siguientes noventa días

Es innegable que el Covid-19 aceleró la adopción del mundo virtual. Afortunadamente hay varias opciones disponibles que permiten a las personas trabajar desde casa. Muchos de nosotros hemos tenido que aprender nuevas cosas y hemos tenido que modificar nuestro estilo de vida lo cual ha sido un verdadero desafío. Operar un negocio desde la virtualidad es decirle si a la tecnología, lo cual implica hacer cierto tipo de adaptaciones a nuestra manera habitual de trabajar. La necesidad nos obliga a romper paradigmas y a estar abiertos a adquirir nuevos conocimientos.

Más allá de realizar las adaptaciones necesarias para adquirir herramientas tecnológicas, lo relevante es el factor humano que se hará cargo de ellas. Es cierto que hay beneficios que la Inteligencia Artificial nos brinda y que nos permite cierto tipo de automatización, pero en la mayoría de los casos, es necesario la interacción de personas para sacar el máximo provecho de la tecnología. Una de las grandes ventajas que nos da la tecnología es el almacenamiento de datos en la nube, esto permite el acceso a la información desde cualquier lugar en el que se tenga acceso a internet.

En el entorno virtual el mayor desafío es el liderazgo que permita una buena gestión de los recursos que incluye la administración y la productividad de las personas. El líder es responsable de mantener una alineación que va ligada hacia el cumplimiento de objetivos y metas en común, y para eso hay que explotar al máximo las habilidades de comunicación para asegurarse que exista calidad y cantidad en los comunicados que se comparten con el equipo. El líder también es responsable de definir las actividades a las que se tiene que dar prioridad y el líder debe tener la capacidad de gestionar tanto las actividades urgentes como las actividades importantes. Una vez definidas y comunicadas las prioridades, es importante que el líder se asegure que exista disciplina en el proceso de gestión que contribuya al aumento de la productividad de la empresa.

Además de gestionar de manera adecuada a las personas, es muy importante contar con sistemas adecuados que ayuden a ejecutar de manera efectiva las operaciones del negocio. Cada actividad relevante dentro de una empresa debe estar descrita de manera detallada en un proceso por escrito. Los sistemas pueden incluir fotografías, videos o audios que ayuden a las personas a ejecutar los procesos de manera correcta. Cuando no se tienen automatizadas las operaciones, son las personas las que tienen la responsabilidad de ejecutar los sistemas, pero son los sistemas los que hacen que los negocios funcionen al brindar consistencia en las operaciones repetitivas.

Mantener las operaciones de manera virtual requiere de un proceso sólido de planeación. El líder debe asegurarse que se cuenta con un plan bien estructurado que marque la pauta hacia la consecución de objetivos a corto, mediano y largo plazo. En condiciones “normales”, las empresas hacen planes a 5 años o a 12 meses. En plena situación de Covid-19 es ampliamente recomendable hacer un plan para los siguientes tres meses. El plan trimestral debe contener objetivos específicos que puedan medirse ya sea de manera cualitativa o cuantitativa. Además, cada objetivo debe ser alcanzable, realista, retador y con un horizonte de tiempo para alcanzarlo. Eso permitirá que al final de los tres meses se tenga la oportunidad de analizar cuáles de los objetivos planteados fueron cumplidos y cuáles no se pudieron alcanzar. Para cada caso se tendrán elementos suficientes para celebrar las victorias y analizar de manera profunda las cosas que pudieron haberse realizado de manera diferente para los objetivos que no se cumplieron.

Un Dueño de Negocio debe invertir su tiempo en actividades estratégicas y no caer en la tentación de meter las manos en la operación del negocio. Definir una estrategia no es tarea sencilla, pues se tienen que analizar factores y externos que sirvan para definir el qué hacer, cómo hacerlo y asignar responsabilidades y recursos. Es momento de que todos los Dueños de Negocio saquen el líder que llevan dentro para influir de manera positiva con su equipo interno y su entorno para sacar el máximo potencial de sus empresas.

 

Escrito por: Ignacio Ortiz, Coach de Negocios ActionCOACH, Socio Consultor RAIN Group, Empresario | Socio Fundador Deskoti Coachtulting México.

email: ignacioortiz@actioncoach.com

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